la República Democrática del Congo inició su camino en la Copa Africana de Naciones con un sólido desempeño que ratifica por qué es uno de los posibles rivales de Colombia

la República Democrática del Congo inició su camino en la Copa Africana de Naciones con un sólido desempeño que ratifica por qué es uno de los posibles rivales de Colombia

Desde el pitido inicial, los “Leopardos” impusieron condiciones. Tan solo a los 16 minutos de juego, Arthur Masuaku envió un centro preciso al corazón del área que Theo Bongonda transformó en el primer gol de la tarde con una definición quirúrgica junto al poste derecho. La ventaja temprana permitió a los dirigidos por el técnico congoleño manejar los tiempos, apoyados en la visión de Nathanael Mbuku, quien se erigió como el motor del equipo durante gran parte del encuentro.
Benín, lejos de amilanarse, intentó reaccionar mediante la posesión del balón (liderando las estadísticas con un 61% frente al 39% de RD Congo), pero careció de profundidad. Disparos de larga distancia de Doukou Dodo y Aiyegun Tosin inquietaron el arco defendido por Lionel Mpasi-Nzau, pero no fueron suficientes para igualar las acciones antes del descanso.
La segunda mitad inició con dramatismo puro. Apenas al minuto 47, Cedric Bakambu conectó un cabezazo magistral tras un servicio de Mbuku que parecía sentenciar el encuentro con un 2-0. Sin embargo, tras una revisión del VAR que duró varios minutos, el árbitro Abongile Tom anuló la anotación por un fuera de juego milimétrico, devolviendo la esperanza al conjunto beninés.
El tramo final del partido se convirtió en un asedio de Benín, que buscó desesperadamente el empate con remates de Tamimou Ouorou y Attidjikou Samadou. No obstante, los cambios en RD Congo surtieron efecto; el ingreso de Fiston Mayele y Brian Kibambe Cipenga renovó el ataque. Mayele estuvo a punto de firmar un gol antológico al minuto 92 con un disparo lejano que rozó el poste.
A pesar de los 10 minutos de adición y los constantes roces físicos que dejaron amonestados a jugadores clave como Bakambu y Moutoussamy, la República Democrática del Congo mantuvo el orden. La combinación final entre Cipenga y Mayele en el tiempo de descuento fue una exhibición de habilidad que cerró el partido bajo el control de los Leopardos.
Con este resultado, RD Congo no solo suma puntos vitales en el torneo continental, sino que envía un mensaje directo a sus futuros rivales internacionales. Su capacidad para sufrir y contragolpear con efectividad los convierte en un examen de cuidado para cualquier selección, incluida la Colombia de Néstor Lorenzo, que observa de cerca el crecimiento del fútbol africano de cara al Mundial.